Reconocer y aceptar es un proceso complicado pero es muy necesario para vivir una vida feliz y plena. Es un proceso que debe ser aplicado en nuestras vidas cada vez que notemos que un ciclo o capitulo acabó.
Comencemos reconociendo que no todas las relaciones acaban por motivos terribles. No es necesario ni sano odiar o estar resentido, es importante entender que las relaciones acaban por algo bueno y positivo. Por más que sea fácil decir pero difícil de hacer debemos verlo como un proceso de sanción en vez de un proceso de ruptura y desamor,
No es fácil dejar ir, pero a veces es necesario.
Puede parecer que lo pierdes todo, puedes sentir que sin el otro no hay sentido de nada, pero debemos ser nuestra propia raíz y base y ver que despues de sanar existe algo mejor para nosotros. Y por amor a uno mismo y al otro debemos regalarnos eso.
Las relaciones están destinadas a ser algo que nos complementa tanto a uno como al otro, debemos entender que no necesitamos al otro para ser feliz, nosotros debemos ser felices por nosotros mismos. No es lo ideal estar con alguien por necesidad o por el simple hecho de no estar solo.
Cuando dos personas se conocen, al unirse deben crecer simultáneamente lado a lado ayudándose, acompañándose y estando ahí uno para el otro con respeto, entendimiento y amor. Si en vez de crecer juntos tú y tu pareja se cruzan, enredan o hasta se impiden crecer, es una señal que las cosas no van como deberían. Ojo, ninguna relación es perfecta, tiene que existir un balance y para ello tienen que haber discusiones y opiniones distintas, eso también es parte de crecer y aprender tanto de la vida como de los demás.
Toma muchísima madurez, fuerza y aceptación darnos cuenta que a veces el amor y cariño no es suficiente y que es necesario reconocer que la relación no es sana para ninguno.
No podemos esperar darle amor pleno a otros ni tener relaciones funcionales si no nos damos a nosotros mismos ese amor, respeto ni tiempo necesario para escucharnos, entendernos, crecer y sanar.
Y esto no aplica solo para relaciones amorosas, esto aplica para todo, amigos, trabajo, estilos de vida y absolutamente todo en la vida. Cuando algo ya te hizo crecer y aprender y te encuentras en un momento donde ya fue suficiente y en vez de crecer te hace daño o simplemente no eres libre ni tu mismo, déjalo ir.
Date tiempo, respeto y amor y acepta que lo mejor es dejar ir.
Y dejen ir.
Escrito con amor,
Maia.
No Comments